no se recordaba en ninguna fotografía luciendo una sonrisa tan radiante. bueno sí, recordó aquella que tenía de cuando era un crío de cuatro años, la de la canoa hinchable donde, a modo de humilde piscina improvisada, jugaba con su inseparable amiga que vivía en el piso de arriba, se les veía tan risueños…pero ahora, miraba todos los días esta más reciente, el verse tan feliz reciclaba su ánimo por las mañanas, le daba fuerzas…
abrió su programa de retoque fotográfico… amplía imagen, selecciona el área a recortar, sombrear el área, recorta, copia fondo, editar… ¡ya está!… la foto había quedado perfecta, se le veía a él solo, sonriendo felizmente, sin rastro ya de la pérdida, del dolor, de soledad…¿soledad? volvió a mirar el resultado y pensó…
¿Desea guardar los cambios? pues no... le dió al CANCELAR… y volvió a sonreir…
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3 comentarios
Un único comentario: ¡¡¡¡¡¡¡escribe más, por favor!!!!!! Más a menudo quiero decir. la ongitud de los textos la que tú quieras. Per más, más veces. Tus textos con pregunta final son buenos de repetir.
bueno, bambú... muchas gracias... tus palabras me sirven de ánimo, jajaja!!! y me llenan de nuevas dudas...
NARCISISTA !!!!! (Que és el que colecciona narcissos), deixa a la xiqueta o al xiquet tranquilets sense retallar-li's l'orella.
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