Hoy a la hora de comer, de camino a casa, me he encontrado con una antigua AMIGA. ella continúa tan preciosa como cuando éramos unos críos... charlábamos trivialmente y ya, cuando se despedía me ha dicho con un sonrisa: "...pero, ¿y tú?... ¡tú sí que estás igual que antes!" .
Y con su dulce sonrisa ha reanudado su camino... y yo allí plantado, perplejo, no he sabido si sentirme halagado... o preocupado...
Al llegar a casa, me he preparado unos ravioli rellenos de queso con una salsa de aceite de oliva, orégano, perejil, almendras picaditas y unas gotitas de vinagre de Módena... después de comer, me he quedado ya mucho más tranquilo...

6 comentarios
Yo me quedaré mucho más tranquila cuando me coma unos ravioli exactamente iguales a los que has descrito. Mama mía, qué buenos!
Por cierto amigo, ¿no serás de Barna? Lo digo porque hoy Santiago presenta en la FNAC Triangle su disco. Aforo limitado y entrada con la compra de CD+dvd. Yo ya compré el CD por "internete" pero si no fuera que tengo que ir al matasanos, allí hubiera estado languidenciendo de gusto. Saludex.
Una receta tranquila facil y muy apetitosa justo para encontrar placer y equilibrio rapidamente . Que tu mundo no sean preguntas sin respuestas :) (engordaras) Saludos
bueno las "preguntas sin respuestas" acompañadas de ravioli pasan a un segundo plano, se aparcan, y allí reposan hasta que deciden atacarte de nuevo... c'est la vie!
y bueno, engordar... al final engordamos de todos modos, ¿no?
al menos hacerlo "tan a gustito"...
gracias por vuestros comentarios....
Sos estupendamente cotidiano y maravilloso.
Salud!!!
Un abrazo desde el Uruguay.
Caro
Nene, entras en la edad de la conserva, ay...
Feliz Navidad!!!
Besos
Escribe un comentario