Me gusta pensar que mi miopía es una especie de favor que me ha concedido la vida para poder ver este mundo de diferentes formas, con diferentes prismas… solo tengo que quitarme mis gafas y todas mis perspectivas cambian…antes lo veía todo demasiado claro, ahora con ese simple gesto todo es nuevo para mí…

Una mañana, de camino al trabajo, al cambiar de carril para adelantar a un coche, y al volver al carril de la derecha no pude evitar pasar por encima del cadáver de un gato que tristemente yacía en el asfalto de la carretera… siempre que veo un animal muerto en la carretera me produce una irritada tristeza, el no poder haberlo esquivado me enojó, no lo había visto a tiempo… pensé “¿y si no estaba muerto?”… diez segundos, o veinte, mi tristeza me dijo “quizás sufría malherido y tú le libraste de ese sufrimiento…” ese cambio de punto de vista me reconfortó, me reconcilió con mi conciencia…

bajé del coche, pensé que sí, que buscar el optimismo, buscar ver a lo lejos, ver más claro, es tan sencillo como el gesto de ponerse unas gafas… pero claro, también pensé en que si estuviera metido en la piel de ese gato la perspectiva sería totalmente diferente…